Entre el Sol y el Vino

Este fin de semana me fui de paseo por uno de los valles vitivinícolas de la zona central de Chile. A menos de 200 kilómetros de distancia de Santiago se encuentra el valle de Colchagua, hogar de varias viñas productoras de vinos de altísima calidad. Aparte de eso, antes de este fin de semana, sabía que había una serie de tours (incluyendo un tren del vino) por las diferentes viñas, con varias alternativas gastronómicas y de hospedaje.

Decidimos darnos una vuelta por ahí aprovechando el verano y para salir un poco de la ciudad. Además habíamos oído de un festival gastronómico en Santa Cruz, y yo tenía curiosidad por ver de qué se trataba. No se si el festival me hubiese decepcionado. Era en la plaza, lo que el lo mismo que decir a la salida de las puertas del hotel. Sin embargo, lo visitamos solamente la noche del viernes, que fue la misma noche que arribamos al pueblo, pues el sábado nos dedicamos a pasear por la viñas.
Nuestra primera parada fue Montes Alpha, una de las viñas favoritas de papá. Probamos un Cabernet Sauvignon y quedamos todos contentos. Desistimos a los tours que nos ofrecían porque, verdaderamente, ya hemos estado en varias viñas. Tal vez yo era el más interesado, pero me contenté con tomar algunas fotos a las plantaciones. Nuestra siguiente parada fue Viu Manent, a tan solo unos 15 minutos de distancia. Ahí probamos un ensamblaje en el que dominaba el Malbec, una uva característica Argentina, pero que esta

Aprovecho de comentar sobre mi hospedaje. El Santa Cruz Plaza debe ser uno de los hoteles más lindo que he visto. Ha sabido mantener un fuerte carácter campestre, pero sin sacrificar la comodidad. Mi única queja es sobre el mediocre restaurante. No digo que la comida sea mala, pero, considerando la cantidad y calidad de vinos ofrecidos, se nota que no saben sacarle provecho. Y si están en Santa Cruz, aprovechen de visitar el interesante Museo de Colchagua, que mantiene diversas colecciones (desde un tren antiguo hasta fósiles y artesanía precolombina)
